Paradores de España
En la actualidad, Paradores de Turismo mantiene una oferta de 100 restaurantes, algunos de ellos temáticos, además de más de 200 salas donde celebrar banquetes y encuentros familiares. Los Paradores están ubicados en edificios emblemáticos, y los restaurantes, salones, bares y habitaciones de la Red ocupan espacios singulares en castillos, palacios, monasterios y parajes naturales privilegiados.
Su compromiso con la gastronomía regional como esencia de la cultura y de la historia de cada rincón de la geografía española, es una realidad y se transmite a través de la creación de una oferta siempre identificada con el entorno y en constante actualización en sus elaboraciones y presentaciones.
He disfrutado hace unos días de uno cercano y, una vez más, tanto la estancia como la oferta gastronómica es impecable. Y un vez más, igualmente, estaba lleno de turistas de fuera de España a los que se les cuida especialmente. A veces se nos olvida que estos establecimientos cumplen una labor extraordinaria y su oferta gastronómica y programas es todo un ejercicio de investigación y de buena puesta en escena.
Estas fechas hay en marcha hasta el día uno de mayo la Cocina de los sabores de la Costa del Bajo Maestrazgo en el Parador de Benicarlo. En el de Calahorra – magnífico establecimiento -, ofertan Las Verduras. Hasta el 30 de abril en de los reyes Católico de Santiago el Bacalo Celial. Y en Aragón han estado estos días en el Teruel “El bacalao. Un producto con tradición”, acompañadas las recetas con los buenos vinos de Laus del Somontano.
Hay más ofertas desde los arroces en el parador de Mazagón (Huelva) o los espárragos en el de Olite. En definitiva toda una muestra de la gastronomía nacional que tanto tenemos que reivindicar y defender. Larga vida a los Paradores.
Categoría: CHINA | Sin comentarios »
Aguardiente de orujo gallego
Durante tiempo había que explicar a los clientes qué era el orujo pues se pedía aguardiente sin más como sinónimo del gallego. Fueron los años ochenta los que lanzaron al consumo esta agua de fuego tan estimulante que los más viajeros habían probado en sus visitas a Galicia
Recuerdo una anécdota sobre un excelente elaborador de orujo gallego, de Orense, para más señas que suministraba al negocio de mi familia un buen aguardiente, un estupendo licor de hierbas y también, aunque este llegó más tarde, un rico licor de café; es decir los tres productos que siguen siendo hoy en día la marca de la casa en lo que a licores se refiere cuando en Galicia quieres beber algo propio, de la zona y que, desde luego, te lo ofrecen en cuantos restaurantes vas a comer o cenar.
Pues bien el citado fabricante, no diré su nombre pues mantiene un próspero negocio, cuando mi padre le dijo que al abrir las cajas que contenían doce botellas de litro de aguardiente observaba que no todas llevaban el precinto de impuesto de alcoholes, que entonces era de 16 pesetas cada uno de ellos, preceptivo y obligatorio, la respuesta del de Orense fue: “Ha pensado en gastar aguardiente a granel?” a lo que mi padre respondió que por estas tierras estaba prohibido – hubo un tiempo que era legal -; y por su parte el gallego respondió: “Aquí también, pero siempre hay un acuerdo con la policía”. MI padre siguió comprando y vendiendo aquel aguardiente y unas veces llegaban todas las precintas y otras no.
La normativa de la Unión Europea define el aguardiente de orujo, como la bebida espirituosa obtenida a partir de orujos de uva fermentados y destilados, bien directamente por vapor de agua, bien previa adición de agua, a los que han podido añadirse lías en una proporción que se determinará, siendo efectuada la destilación en presencia de los propios orujos a menos de 86% volumen, con un contenido en sustancias volátiles igual o superior a 140 g/Hl. de alcohol a 100% volumen y con un contenido máximo de alcohol metílico de 1000 g/Hl. de alcohol a 100% volumen.
El orujo de Galicia es un aguardiente obtenido por destilación de orujos de uva, es decir las partes sólidas de la vendimia que no tienen aprovechamiento en la previa elaboración del vino, perteneciendo al mismo tipo de bebida que los marc franceses, las grappas italianas, las bagaçeiras portuguesas o los tsiroupos griegos.
España tiene una amplia tradición en la elaboración de aguardiente de orujo, era la “bebida de los pobres” por excelencia. En todos los pueblos de nuestra geografía se practicaba la elaboración de esta bebida, hasta que a finales del siglo XIX, esta práctica fue declarada ilegal, se decía que contenía unos elementos altamente tóxicos, capaz de producir la muerte. Sin embargo, por los pobladores de Galicia se alegó su consumo desde tiempos inmemoriales, no solo como bebida, sino como remedio para diversas enfermedades.
Sólo más tarde y por la influencia de un político gallego, se consiguió que la destilación del aguardiente de orujo se declarara legal en algunas zonas de Galicia, poniéndole infinitos obstáculos. Desde 1911 y hasta 1927, pasaron por diferentes procesos legales hasta que el reglamento 1576/89 de la Unión Europea reconoce la tradición de Galicia en la destilación de aguardientes de orujo y en su anexo II autoriza el nombre de Orujo Gallego para estos destilados, siendo la única región española que goza de tal privilegio.
Afortunadamente hoy el aguardiente de orujo gallego es ya un clásico ineludible entre los licores de los restaurantes, tiendas, supermercados y bares de todo tipo pudiendo disfrutar así de un buen trago frio, helado y digestivo que hace las delicias de los aficionados a este tipo de bebidas.
Categoría: BEBIDAS | Sin comentarios »
Izarra volverá a las combinaciones
El popular licor Izarra volverá a producirse en Bayona, después de que la multinacional Cointreau -propietaria de la marca- cerrase las puertas de la destilería labortana en 1998, mientras que la tienda dedicada a este producto se clausuró en 2000.
Era un licor de los clásicos pero con la venta muy localizada en el País Vasco y aquí se consumía, sobre todo por los estudiantes vascos que cursaban sus clases en la Universidad de Zaragoza. Se trataba de uno más de los licores o aguardientes que elaborados con hierbas, se inspiraban en los fabricados por los monjes en los monasterios.
Durante este tiempo, desde el año 2.000, la firma de espirituosos ha elaborado la bebida en su factoría de Angers. Y la firma francesa Cointreau ha decidido ahora retornar a las raíces del licor, que se presenta en dos variedades: la verde (hierbabuena picante, compuesta por 48 plantas), y la amarilla (con sabor a miel de acacias y almendras amargas, elaborada con 32 plantas).
La firma gala se ha asentado nuevamente a orillas del Adour y, además de la producción y la dirección general, también desarrollará sus estrategias de marketing y comerciales. Los orígenes de este aromático líquido se deben al botánico de Hendaia Joseph Grattau, quien en 1904 compró los derechos de la receta, creada en 1835. En 1913 la empresa se instaló en Bayona para responder a la creciente demanda. En los años 60 alcanzó su máximo esplendor con la venta anual de alrededor de un millón de botellas. En 1981, Cointreau se hizo con la marca, si bien ya no pudo alcanzar las ventas de décadas atrás. Probablemente porque los gustos cambiaron y evolucionaron hacia otros gustos y tendencias como hemos visto en esta misma sección cuando hemos hablado de los calvados, los aguardientes de frutas o el marc de champagne, además, claro está del clásico aguardiente de orujo gallego.
La base alcohólica de la bebida es el Armagnac, donde se maceran durante quince meses las hierbas junto con pasas y nueces. A ello se le añade jarabe de azúcar y miel de acacia. El color amarillo se logra mediante una infusión de azafrán, mientras que la variedad verde está conseguida con varias hierbas. Posteriormente, el licor se madura durante seis meses en barriles antes de su embotellado.
Izarra se bebe solo o en cócteles, donde predomina la presencia de la ginebra. Además, se utiliza para mezclado con chocolates o en recetas de postres. Por su parte y como ya hemos explicado en alguna ocasión, la firma francesa Cointreau que se ha hecho cargo de la firma Izarra, decimos que en 1849, dos miembros de la familia del mismo nombre, Adolphe y Edouard-Jean, famosos maestros pasteleros, constituyeron una destilería en Angers, región francesa de Países del Loira, en el que producían licores con las frutas de la región. Edouard Cointreau, hijo de Edouard-Jean, destiló un licor a partir de cáscara de naranjas dulces y amargas, con un alto grado de cristalinidad. Este licor, que se llamó Cointreau, se produce desde entonces en base a una receta secreta que ha permanecido inalterable desde hace 150 años.
Encontrar ahora una botella de Izarra, bien sea verde o amarillo, se ha convertido en todo un reto, pues escasean muchísmo y esperamos que en breve se pueda volver a saborear sus peculiares aromas similares, todo hay que decirlo al que podría considerarse su hermano mayor, es decir el Chartreuse, igualmente con las dos versiones de verde y amarillo.

Categoría: CHINA | Sin comentarios »
Manuel Berbegal, ejemplo de escuela
Hace más de cincuenta años que Manuel Berbegal salió de su Aldehauela de Liestos natal para comerse el mundo, y lo hizo. Una de las épocas más comentadas por él mismo y por los colegas que le acompañaron en su paso por el entonces hotel Corona de Aragón, es, precisamente aquella, en la que con Eduardo Loeffler (entonces director general de Meliá), todos aprendieron muchísimo. Excelentes profesionales los que salieron de aquella casa y que luego han aportado a la ciudad de Zaragoza buenas dosis de competitivos y expertos trabajadores de la hostelería. Nombres como Arturo Peiró, Luis Lucientes, José Dobón, Jesús Porras, José Mari Sanz y otros siempre estarán ligados a una época excelente de la hostelería de la ciudad.
Y vienen al caso estas líneas pues como decía el eslogan de los almacenes El Encanto, en Cuba en los primeros años del pasado siglo XX y predecesores de El Corte Inglés, ya es primavera en Gayarre y con ella volverán las tradicionales jornadas dedicadas a las verduras. Pero es, ha sido y seguirá siendo Berbegal el verdadero impulsor de las excelentes verduras de Aragón, especialmente de la borraja de la que en su casa se ha elaborado una receta que ha pasado de ser clásica para convertirse en tradición: los tallos de borrajas con arroz y almejas.
Casi treinta años al frente de Gayarre sitúan a Manuel Berbegal como el más veterano profesional de la hostelería zaragozana. En esta trayectoria no han faltado nunca sus innumerables viajes por todo el mundo fijándose siempre en lo que podía aprender para luego ofrecerlo a sus clientes pues como él mismo afirma: “veo que a través de mi profesión puedo hacer feliz a la gente”. Y lo consigue en un entorno ajardinado, preciosista, muy demandado y singular en su estilo.

Categoría: CHINA | Sin comentarios »
El tubo zaragozano
Da gusto darse una vuelta por El Tubo zaragozano, ver su ambiente, sus establecimientos y, por supuesto, disfrutar de sus tapas, sus vermuts y de la simpatía de muchos de los propietarios de los bares y restaurantes. Recuerdo la época en que íbamos a comer bocadillos de calamares rebozados expuestos en sus vitrinas. Siguió una época triste y oscura con la degradación que hizo que en gran medida el intríngulis de calles se tornase poco apetecible.
Afortunadamente Guillermo de Casa Pascualillo y la familia Almau tiraron del carro, cabezudos, cabezotas como buenos maños, pensaron que aquello no podía ser e iniciaron una batalla, todavía en marcha que ya está dando sus excelentes frutos pero que no ha terminado. Sigue habiendo cosas por hacer, “es el cuento de nunca acabar”, comentan, pero ahora ya es una gozada saborear algunas de las mejores tapas de la ciudad, de la estética más castiza de la ciudad.
Hay nuevos proyectos como la recuperada Casa Lac en manos de Ricardo Gil, zaragozano de adopción; la apuesta de la familia de Kiko Puig hasta hace poco propietario del restaurante La Mar, y su “I gamberetti”, bar especializado en gambas. El Balcón del Tubo o El Blasón del Tubo son otras dos iniciativas singulares. Y, por supuesto, Almau con su ingenio, su imaginación desbordante que despliega cada día envuelta en una bonhomía digna de mención
Algunas marcas de gran relevancia en el sector lo tienen claro y si añadimos los festivales de El Tubo apoyados por Coca Cola, las jornadas de la trufa con Freixenet y el apoyo incondicional de cervezas La Zaragozana al proyecto no es de extrañar que el mismísimo Bigas Luna director artístico de El Plata lo venda y lo venda bien allá donde va.
Categoría: La opinión de Juan Barbacil | Sin comentarios »
Los hombres en la cocina
Luz Marina Vélez Jiménez
Antropóloga
“Cada grano de sal contiene en sí el arquetipo de su cristal”. Marcuse.
En este mundo heterogéneo, compuesto de seres dobles, ambivalentes entre el deseo y el yo social, resulta curioso ver en una sociedad de matronas “amas y señoras de casa”, como especial antinomia, hombres que en expansión de su masculinidad subliman en la cocina el espacio (arquitectura), el cuerpo (medicina), la personalidad (psicología) el erotismo y la locura. Hombres que van de Narciso al monstruo del Dr. Frankenstein; de Robinson Crusoe a Don Juan; de Don Quijote al pícaro Tartufo; de la bestia del cuento infantil al dandi; de Peter Pan al samurái; del homo sapiens al superhombre.
Históricamente, en la estructura social occidental, el cocinero ha mantenido el privilegio y la hegemonía de su oficio en las cocinas públicas, en los monasterios, los castillos y los hoteles; ha cocinado, emplatado y servido a VIPs (very important persons), papas, reyes, nobles y gobernantes, entre otros comensales de las élites de época. Éste ha existido como tal, únicamente, cuando los comensales le han conferido dicho estatuto. Nuestro machista “tercer mundo” —desdoblado entre la pasión por el ocio y la obsesión por el trabajo; entre el culto a la ciencia y la ignorancia de la imaginación; entre el bluejean informal y la corbata oficial— delata con estereotipos culturales prejuiciosos (“platónicos”, “andróginos”, “hermafroditas”, “homosexuales”) a hombres que, en revelación iniciática, ofrendan su energía viril y “aderezan” encantadora y domésticamente su “feminidad de macho cabrío” en la cocina. El cocinero moderno es un sujeto que se descubre, en el fondo, hedonista; un héroe cuya individualidad se hace espectáculo, protagonizando la vanguardia y el esnobismo de los mass media; portando, cual segunda piel y a manera de capa de superhéroe, un impecable delantal. Indiferente a la sentencia de “los hombres en la cocina huelen a rila de gallina”, su vida se ha convertido en una auténtica y provocadora puesta en escena que exalta el deseo de ser mirado.
¿Qué es un cocinero en nuestros días sino un personaje en búsqueda del paraíso perdido por la boca? ¿Un “héroe” entendido, desafiante, reivindicador de la ciencia en la cocina? ¿Un curioso explorador, devorador subversivo y desacralizador de mitos? ¿Un “ciberjugador” que se aventura al mundo virtual de la “bodita” y la “mamacita”? ¿Un remedio contra la histeria femenina?
Con la máscara de cocinero, el hombre multiplica su especularidad, hace gala de su poder, sorprende a la “bella” con su embeleso, busca el happy end en el servicio de sus comensales, y en el deleite de su obra, se descubre otro, renace. Ser cocinero en épocas de hambre es ser un héroe, y heroísmo es metáfora de felicidad. Aquel es un hombre necesario y, necesariamente, protagonista de su tiempo.
Categoría: LA OPINION DE LOS EXPERTOS | Sin comentarios »
Lo femenino: Erotismo para degustar
Luz Marina Vélez Jiménez.
“(…) Tu boca y la blanca disciplina de sus dientes caníbales, prisioneros en llamas, tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azúcar quemada, sitios en donde el tiempo no transcurre (…)”. Octavio Paz.
Las palabras “erotismo”, “afrodisíaco”, “comida” y “mesa” sugieren, excitan, tienen un efecto embrujador que une necesidad, amor, sensualidad, magia y milagro. El vínculo entre comida y goce sensual es lo primero que aprendemos al nacer; como dice Isabel Allende, “la sensación del bebé prendido del pezón (…) es puramente erótica. Desde la lactancia hasta la muerte, comida y sexo tienen la misma garra.” Apetito y sexo son los grandes motores de la historia, preservan y propagan la especie.
El Kama Sutra (“Placer Sensual”), el Ananga Ranga (“Barco en el mar del amor”), el Fang-nei (“Dentro de la cama”), el Fan-shi (“Asunto de la cama”), y el Cantar de los cantares (la boda mística), entre otras visiones del cuerpo humano —en expresión erótica-espiritual—, contemplan a un Eros imaginario y cíclico presente en la pareja mesa-cama, desplegado en las caricias y en los besos, en los mordiscos, en los mensajes cifrados del sudor y de las emanaciones íntimas, en la risa y el amor. En esa pareja, se encuentra el “principio vital” como metáfora encarnada, consumación poética, medicinal y culinaria, exaltando el cuerpo de la mujer y sus jugos alquímicos: el de la boca, el de sus pechos y el de la gruta del monte de venus. Un lenguaje tántrico que, como diría Octavio Paz, sólo la muerte acalla.
Ishtar, Lilith, Eva, Isis, Afrodita, y María Magdalena, entre otras imágenes del amor erótico femenino, aparecen asociadas con la leche, el pan bañado en miel, el agua marina, las manzanas, los pastelillos con forma de luna creciente, los dátiles, las naranjas, y el vino. Diosas-humanas que, entre sedas, abalorios, perfumes, y flores aromáticas, han sido adoradas y sacrificadas en altares, en lechos nupciales y en mesas de cocina.
En la mesa y en la cama —umbrales del placer, del samsara y del nirvana— buscamos el paraíso o, al menos, la fórmula secreta del “fruto prohibido” que nos haga retornar a aquél y saciar nuestra sed de eternidad —como Salomón, que vio en su princesa un cuerpo “de palmera”, con pechos como racimos de uvas, vientre de trigo rodeado de rosas, ombligo como copa para servir el buen vino, y un aliento de perfume de manzanas. Ella, por su parte, vertió a sus pies la ola oxigenada de sus cabellos—.
Hoy, la mujer sigue siendo objeto de metáforas, un “plato” que, a cambio de disponer sobre un lecho de crema chantillí sus senos de durazno y sus pezones de frambuesa, y de dejarse “paladear” como postre, exige a cambio admiración suprema y exaltación cósmica.
Categoría: LA OPINION DE LOS EXPERTOS | Sin comentarios »
El Tennessee Whiskey genuino
Contra lo que muchos piensan el famoso whiskey, que no whisky, no es un bourbon sino un “Tennessee”, sin duda el más singular de todos ellos que ha pasado a ser un genérico, amado por un gran número de aficionados para los que incluso su iconografía es motivo de colección.
El protagonista de la película “Perfume de mujer”, magistralmente interpretado por Al Pacino, le pide a su ayudante que le traiga un “John Daniel’s” a lo que le responde el joven Chris O’Donnell, “querrá decir Jack Daniel’s, mi coronel”, y la contestación de Pacino es , “para mí se trata de un viejo amigo y le llamo John”.
Sirva esta escena para dar cuenta de la gran admiración y gusto que muchos tienen por este whiskey americano de gran consumo y de una imagen que levanta pasiones entre los aficionados.
Este Whiskey se suaviza gota a gota (charcoal mellowing), pasándolo por carbón de arce sacarino y posteriormente dejándolo madurar en barriles de manera artesanal, fabricados por ellos mismos. Precisamente es el charcoal mellowing lo que convierte a Jack Daniel’s en lo que es: un Tennessee Whiskey y no un bourbon. Este proceso purifica el exquisito sabor del whiskey incluso antes de que llegue a su punto máximo de madurez en los barriles de fabricación propia. Se trata de un proceso minucioso que requiere una atención adicional y que hace que la elaboración de este elaborado sea un poco más costosa. Como resultado, proporciona un sabor y un aroma únicos.
Además, lo que imprime a este whiskey su madurez y su color intenso, su carácter y su sabor, son los procesos que experimenta mientras se encuentra dentro del barril y no simplemente la cantidad de tiempo que permanece allí. El suavizado del Jack Daniel’s a través de 3 metros de carbón de arce sacarino, la elaboración de barriles propios y el almacenamiento en la bodega de maduración son elementos que contribuyen a su maduración. El mejor roble blanco es escogido para las duelas del barril. Los artesanos unen las duelas manualmente y luego tuestan y queman cuidadosamente el interior del barril para caramelizar las azúcares naturales de la madera. El roble tostado le da al whiskey su intenso color ámbar y su distintivo sabor y acabado.
Para contener tan especial producto, según cuenta la leyenda, Mr. Jack eligió una botella cuadrada, con su etiqueta negra y ese cuello acanalado para ser emblema único e identificativo de la marca. Mr. Jack escogió esa botella porque él era un hombre muy recto y por ello quería una botella de líneas rectas. Mr. Jack continuó siendo un aficionado a las botellas y siguió lanzando al mercado botellas conmemorativas vistosas en ediciones limitadas. En la actualidad, la destilería lleva adelante esta tradición y elabora botellas decorativas de vez en cuando. Algunas de las botellas son homenajes a los logros del Sr. Jack y otras captan el espíritu y estilo de la época que representan.
Lo que muchas personas desconocen es que la etiqueta de Jack Daniel’s contiene muchas cosas: una lista de las medallas de oro que ganó Jack Daniel’s, algo de historia y algunas de las tantas anécdotas que hacen que Jack Daniel’s sea único.
En el año 1904, Jack Daniel´s presentó su whiskey a la Feria Mundial de St. Louis. La gente se preguntaba qué hacía allí este diminuto hombre de Tennessee. Pero pronto lo supieron. Se convirtió en la admiración de la feria al ganar la medalla de oro por “el whiskey más exquisito del mundo”. Y esto no terminó allí. A lo largo de los años, Jack Daniel’s se ha traído a casa premios de competencias en todo el mundo.
La leyenda abarca incluso el propio nombre. Se cuenta que su nombre proviene del número de envío de ferrocarril inscrito en un barril. Nunca lo sabremos con exactitud, el Sr. Jack se llevó ese secreto a la tumba.
Categoría: La opinión de Juan Barbacil | Sin comentarios »
Strega, el licor de la bruja
Las brujas de Benevento, cerca de Nápoles se reunían en torno a un gran nogal y elaboraban un brebaje que tenía propiedades amatorias. Strega significa bruja y de ahí el nombre de este licor de botella espectacular y que nunca defrauda.
El inventor del licor fue Giuseppe Alberti, comerciante de vinos de Benevento que pensó con buen criterio que lo único que utilizan las brujas en todos sus inventos son maceraciones de hierbas, además del espectacular marketing del conjuro y de la magia. Actualmente el licor Strega es universalmente conocido como digestivo o incluso mezclado con soda y limón.
El proceso de elaboración se inicia con la molienda de alrededor de 70 hierbas y especias, previamente seleccionados de todo el mundo, y cada uno de ellos se caracteriza por tener unas particulares propiedades organolépticas. Se pueden mencionar: la canela de Ceilán, el iris de Florencia, el enebro italiano de los Apeninos, una especie secreta de Sannio (Italia) , que crece de forma silvestre a lo largo de los ríos de la región. Una vez elaborado se envejece durante un largo tiempo en barricas de roble para lograr una buena conjunción de los aromas y sabores diferentes para después embotellarlo en su característico embase y su preciosa etiqueta.
Lo cierto es que en España no es tan conocido como en otras latitudes pero sí que recuerdo que durante los años 80 y 90 los establecimientos más avanzados y entusiastas como La Matilde con los hermanos Puyuelo, o los profesionales más estudiosos como Jesús Solanas, solicitaban el licor de la bruja para acompañar los postres, las ensaladas de frutas y, sobre todo los mejores helados de vainilla. También los pocos locales que se dedicaban a la coctelería necesitaban el Strega para su buena utilización. Ahora, y mientras la evolución del gin tonic nos lleve a nuevos destinos, este buenísimo y mítico licor prácticamente ha desaparecido de los establecimientos.
Pero hay más que contar además del propio destilado. El Premio Strega, creado en 1947, es el premio literario más importante de Italia y uno de los más prestigiosos en toda Europa. Fue creado en el salón literario de Godfrey y María Bellonci, historiadora y novelista que escribió una serie de narraciones sobre el Renacimiento, que tuvieron mucho éxito. A partir de 1944, los domingos, comenzó a recibir a sus amigos, de manera sistemática, en su piso de la vía Fratelli Ruspoli. Una tertulia al estilo de las del siglo XIX en la que sus asiduos se hacían llamar “Los amigos del domingo”. Esas tertulias se convirtieron en una cita obligada de los protagonistas culturales de la época. En casa de Bellonci, uno podía encontrarse no sólo con escritores, sino también con directores de cine como Roberto Rossellini, Federico Fellini y Pier Paolo Pasolini.
Guido Alberti, el importante industrial que como hemos dicho fue el inventor y que además dirigía la fábrica de licores Strega, mantenía una gran amistad con el matrimonio Bellonci y decidió apoyar a este grupo cultural con el patrocinio del prestigioso premio literario, colaboración que se mantiene en la actualidad. Los componentes de este grupo, “Los amigos del domingo”, empezaron siendo 50 ó 60 y actualmente lo componen más de 400 miembros del mundo de la cultura, jurados vitalicios de este premio que sólo son dados de baja por muerte o por una ausencia reiterada en las votaciones. Está dotado con 5.000 euros, se otorga el primer jueves de julio de cada año en una concurrida ceremonia en los jardines de la romana Villa Giulia, a la que asisten numerosas personalidades de la cultura italiana, y el escrutinio se hace a puertas abiertas, frente a las cámaras de televisión. Son 5 los finalistas que se disputan este premio. Los votos se irán apuntando en una pizarra según se vayan recontando. Es así desde su primera convocatoria.
Categoría: La opinión de Juan Barbacil | Sin comentarios »
CATADORES
Desde el año 2010 funciona la Asociación Española de Profesionales del Análisis Sensorial que se fundó en Vitoria Gasteiz y que tiene como objetivos fundamentales contribuir al progreso de las ciencias sensoriales y su aplicación incluyendo también la difusión de esta disciplina en la sociedad. Así promueve estudios, investigaciones y discusiones, al tiempo que organiza diferentes actividades en clave científica que tienen que ver con el apasionante mundo del análisis sensorial. Son socios corporativos de AEPAS algunos de los más prestigiosos y activos centros de investigación del país y podemos encontrar al Centro Tecnológico AINIA de Valencia, al potente AZTI Tecnalia del País Vasco experto en investigación marina y alimentaria, al CICAP de Córdoba, al CTIC de La Rioja, al IRTA de Cataluña, al Instituto Pascual, CITOLIVA y otros.
Hasta la fecha han editado dos boletines que se pueden encontrar en su web www.aepas.es y en la que dan cuenta de todas las novedades del mundo del análisis sensorial y de la cata. Así en septiembre de este año, en Berna (Suiza) tendrá lugar la Conferencia Europea sobre la Investigación Sensorial y Consumo. Pero también se están realizando ya actividades en España y así el próximo 20 de abril y en su sede oficial, en la Escuela de Ingenieros Agrónomos de la Universidad Politécnica de Madrid, habrá una nueva reunión de este colectivo tan interesante al que ya nos hemos adherido.
Fue en el año 1985 cuando impulsado por la entonces Estación de Viticultura y Enología de Aragón que estaba en Movera, realizamos el I Curso de Iniciación al Análisis Sensorial. De ahí salieron catadores que hoy ocupan puestos de relevancia en bodegas y laboratorios. Nunca hubo un segundo. Tiempo al tiempo con la AEPAS al que le deseamos larga y fructífera vida.
Categoría: La opinión de Juan Barbacil | Sin comentarios »
Síguenos en Facebook




