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Sangría: para cuando el calor aprieta

Quizá se trata de la bebida más típica del verano y extendida como icono de las españolas, aunque su origen es confuso. Bien preparada y con poco alcohol es recomendable para combatir la sed en la época de calor.

Sangría

Ingredientes:

  1. Medio litro de gaseosa o soda.
  2. Un litro de vino tinto joven y poco alcohólico
  3. Dos limones
  4. Dos naranjas.
  5. Cuatro cucharadas colmadas de azúcar.
  6. Hielo
  7. Un poco de canela al gusto.
  8. Una copa de licor de naranja (Curaçao, Triple Seco o Cointreau).
  9. Se pueden añadir trozos de frutas varias como manzana, melocotón plátano.

El origen de la sangría es tan confuso como su elaboración, siempre adaptada al paladar de quien la prepara, si bien nadie discute que sus ingredientes básicos son el vino y las pulpas o cáscaras de diversos frutos, sobre todo cítricos, y que se trata de la bebida española por excelencia. Sin embargo, en 1788 el padre Esteban Torres afirmaba en su Diccionario del castellano que la sangría era una “bebida inventada por los ingleses que se toma mucho en las colonias inglesas y francesas de América”.

El término parece provenir de la voz inglesa sangaree, la cual, a su vez, se inspiró en la española ‘sangre’ para denominar este refresco por su color. Así, la sangría, que era llamada “limonada del vino” en algunas colonias españolas de América, recuperó su origen idiomático al extenderse su consumo en nuestro país a partir de 1850.

Por su parte el estudioso Mauricio Wiesenthal en su monumental “Diccionario Salvat del vino”, afirma que “La idea de aromatizar los vinos o mezclarlos con agua tiene raíces mediterráneas puesto que se remonta a los griegos. Jerónimo Pardo, un médico del Siglo de Oro español, escribió un divertido “Tratado del vino aguado y agua envinada”. Confiteros y vendedores ambulantes preparaban también la carraspada (vino dulce aromatizado) o la llamada garnacha (vino, azúcar, canela y pimienta)”

Recuerdo un viaje que hice a Bilbao hace ya bastantes años en el que por el barrio viejo algunos pedían una garnacha como sinónimo de vino dulce. Y así me lo corroboró mi buen amigo y ya desaparecido Santiago de Ugarte, presidente que lo fue de Bodegas Bilbainas.

Algunos afirman que “La sangría se consume desde, al menos, la primera década del siglo XIX en Ecuador. Sin embargo, otras tesis menos aceptadas sitúan su origen en las Antillas cuando eran colonia británica. También es bastante común su consumo, merced a la masiva inmigración española desde aproximadamente 1860 a 1960, en Argentina y Paraguay (usándose por tradición casi siempre el mismo tipo de jarro de vidrio de origen español para su preparación) durante los veranos de la zona templada del Hemisferio Sur.

Para preparar esta refrescante receta de sangría, sigue los consejos y pasos que ahora mostramos para tener el éxito garantizado. La sangría generalmente es una bebida que contiene un poco de alcohol pero existen modos de prepararla sin alcohol. De hecho y como bebida de verano conviene que lleve poco alcohol. Empezamos cogiendo un buen recipiente, echamos el vino tinto, después sacamos el jugo de uno de los limones y lo mezclamos con el vino.

Le añadimos una naranja y un limón, ambos troceados en gajos que puedes partirlos por la mitad para que desprendan mejor su jugo, acto seguido incorporamos toda la fruta picada en dados y mezclamos en el recipiente con el vino tinto,

Disolvemos el azúcar en agua caliente para que se derrita un poco e incorporamos al vino, hay que remover para que se mezclen lo mejor posible utilizando una cuchara de buen tamaño o una varilla rígida de las que se usan para hacer cócteles. Por último añadimos el licor y removemos todo muy bien.

Dejamos reposar unas 2 o 3 horas en la nevera para que se enfríe todo bien y para que la fruta deje todo su sabor. Al servir completamos el vasito de sangría con unos cubitos de hielo y un poco de gaseosa o soda, una bebida muy habitual a la hora de preparar todo tipo de copas. Y ya está todo listo para disfrutar esta receta de sangría. Es básico incorporar el hielo y la gaseosa en el último momento para que mantenga el carbónico por un lado y que el hielo no se derrita.

Juan Barbacil

Categoría: Bebidas, Recomendaciones

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