T Z
13
Mar

Tapones del vino.

Con motivo hace unas semanas de la celebración del salón Enomaq (maquinaria para bodegas) que se celebró en la Feria de Zaragoza, tuve la oportunidad de conocer un poco más a fondo el complejo mundo de los tapones para las botellas de vino.

Se calcula en unos dieciocho mil millones de botellas de vino las que anualmente se cierran con tapón de corcho; sí, han leído bien.  No son cifras definitivas pues cada día crece a muy buen ritmo la tendencia de los nuevos tapones denominados tecnológicos y ahora también y desde hace algún tiempo los de rosca; extremo que en otros países tienen un alto grado de penetración. El mercado español cada vez apuesta más por tapones icrogranulados ya que garantizan la conservación del vino y evitan que los aromas y sabores del corcho alteren los del vino. El tapón de rosca tiene menor penetración en España y las empresas que lo utilizan lo destinan a la exportación. Decía Sebastián Andrés en director comercial de la empresa Vinventions, líder del sector que “El objetivo de nuestra compañía  en España para 2017 es reforzar el equipo comercial e impulsar su presencia para llegar a unas ventas de  de 200 millones de tapones.

El mayor productor de corcho del mundo es Portugal con 189.000 toneladas seguido por España con 85.000 y le siguen Argelia con 40.000, Marruecos con 20.000, Túnez 10.000, Italia 16.000 y Francia con 14.000 toneladas. Lo que da un total de dos millones de hectáreas y los citados dieciocho mil millones de tapones. El ciclo vegetativo de un alcornoque es de unos 200 años y comienza a ser productivo a partir de los 30 años, lo que resulta impresionante. Y resulta curioso destacar que es un cultivo resistente a los incendios pues la corteza puede estar quemada y el árbol seguir vivo. En cuanto al precio, en estos momentos un tapón de corcho natural de alta gama puede costar por encima del euro y medio por unidad.

Entre las principales innovaciones presentadas en Enomaq destacan el tapón Zest!, de la familia GreenLine; y el tapón “SÜBR”.  Zest! es un cierre que usa la tecnología PantCorc, basada en polímeros derivados de la caña de azúcar, fabricado de una sola pieza y sin riesgo de TCA. Además cuenta con certificación de huella de carbono cero. Está destinado a vinos espumosos.

 

Categoría: La opinión de Juan Barbacil, La opinión de los expertos | Sin comentarios »


7
Mar

Ganadería

Luz Marina Vélez Jiménez

Todo animal de pezuña hendida y casco partido que rumie, lo comeréis

Levítico (11:3)

 

El aumento del cerebro homínido se ha asociado a la ingestión sistemática de carne ―paquete de proteínas, carbohidratos, grasas y vitaminas― como una de las causas propulsoras de la adaptabilidad en el proceso de selección natural de la especie. Recurso evolutivo favorecido por el carroñeo, la caza, el pastoreo y la ganadería.

Desde las bandas cazadoras-recolectoras hasta los Estados industriales, se evidencia la afición por los alimentos de origen animal: una preferencia que, según Marvin Harris, surge entre la interacción de la biología humana y la composición nutritiva de una serie de posibilidades alimentarias.

Los desplazamientos de las especies con instintos gregarios ―reses, ovejas, cabras, renos, caribúes y búfalos, entre otras― han trazado, además de las rutas para el apaciguamiento intensivo, las de los gustos y prácticas de las cocinas de la gente carnívora.

La carne se ha investido de una fuerza simbólica; su ansia, estima y consumo han sido acontecimiento social. Los cazadores primitivos compartían con sus antepasados la sangre, el cuero y los huesos de sus mejores presas; los héroes de la Antigüedad celebraban sus victorias con banquetes carnívoros, y los cristianos, judíos, hinduistas e islamistas han construido―a través de rituales sacramentales y de reparto― una moral entorno a los animales.

El ganatum ―bestias mansas que producen riqueza―ha proporcionado al hombre un bienestar más allá de la mera supervivencia. Bajo las categorías de pastoreo nómada, lechero, de engorde, doble propósito, opie de cría, hace parte de las elecciones alimentarias ―instintivas y prescriptivas―, las concepciones de prestigio y prosperidad, y la expectativa científica con fines alimenticios.

El considerable aumento en el consumo de carne durante los últimos cincuenta años en Occidente permite apreciar cómo las dietas no solo son asuntos privados, sino que también dejan huellas en el medio ambiente, la biodiversidad y el clima, como lo evidencia la paradoja de un ganado que, si bien es cierto antes comía pasto al aire libre, hoy es engordado “a corral”, en fábricas, desde donde compite con el hombre por el maíz, el trigo y la soja.

En la intuición de que toda cocina es cuerpo, estilo de comer y mundo, se han madurado, ahumado, asado y guisado, a fuego lento, corderos, renos, vacas y cerdos, entre otros animales ―confinados alrededor de las cocinas tradicionales―. Y en respuesta a la demanda de comidas rápidas (llamadas desiertos alimentarios), se sirven hoy millones de animales, de criaderos industriales, precocinados.

No solo depredando en primera línea, sino también transformando animales en productos y alimentos en riesgo, el hombre hace parte de una cadena en la que, frente a la gripa aviar, la triquinosis porcina y la enfermedad de las vacas locas, sospecha si realmente es omnívoro.

 

Categoría: Expertos invitados, La opinión de los expertos | Sin comentarios »


3
Mar

Tendencias 2017.

Con motivo de la celebración en Feria de Zaragoza de los salones Enomaq, Oleoteq, Fruyve, Tecnovid y Oleotec, del 15 al 17 de febrero, presenté las mesas redondas y jornadas técnicas organizadas por el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco con el apoyo de la Alianza Agroalimentaria Aragonesa.

Sara Remón del IA2, Instituto Agroalimentario, de la Universidad de Zaragoza, ofreció su ponencia de título  “Incrementando el valor añadido de frutas y hortalizas, ejemplos de colaboración público – privada”. Por su parte Encarna Pitarch, del potente grupo Aneccop,  habló sobre “La comercialización de frutas / cítricos y hortalizas frescas a través de una logística eficiente”. Interesantísimas ponencias que ponen de manifiesto el vigor en el que se encuentra el sector agroalimentario, tanto en el ámbito de la investigación como en el de la logística y la distribución.

Ya en la década de 1840 los científicos Liebig y Johnston comenzaron a hablar de una Agricultura Científica, con cimientos en emplear distintos procedimientos tecnológicos sobre la agricultura para aumentar la producción. Esta forma de generar mayores cosechas se considera la primera aplicación tecnológica a la agricultura, generando hasta hoy mayor cantidad de alimentos y también menor trabajo para obtener los mismos (menor involucración humana en la producción/procesamiento) gracias al empleo de la robótica en algunos casos.

En lo que a gastronomía se refiere, tema en el que se enmarca esta columnita cada semana, pudimos concluir de las ponencias reseñadas, que las tendencias para el 2017 están ya bien marcadas y así lo comentaron los intervinientes: lo vegano, los alimentos sin gluten, y, sobre todo, la comida sana. Todo se puede interpretar pero parece claro que se hablará de comida auténtica, con raíces, natural y sin procesar, en la medida de lo posible. Algunos expertos consultados hablan de estar atentos a Corea y Filipinas. En la celebración del Foro Gastronomía y Salud de HERALDO DE ARAGON en noviembre del pasado año, ya se marcaron algunas pautas y que vemos se van confirmando. Aviso para navegantes, los restaurantes deben de estar alerta y ajustarse a los nuevos tiempos.

 

Categoría: La opinión de Juan Barbacil, La opinión de los expertos | Sin comentarios »


28
Feb

ACEITE Y FRITOS

En alguna ocasión después de comer en un bar o restaurante se percibe que no te ha sentado muy bien un alimento frito o cocinado con aceite (croquetas y rebozados, frituras de pescados, etc.). La razón es muy sencilla: según un estudio de la Universidad de Granada, la inmensa mayoría de los restaurantes y comedores públicos consultados, utilizan aceites de girasol o de oliva refinados como el aceite de orujo, o una mezcla de otros aceites industriales, y muy pocos emplean exclusivamente aceite de oliva virgen o virgen extra en sus cocinas. A esto se suma el agravante de que la mayoría de estos aceites se reutilizan demasiadas veces antes de desecharlos por una cuestión meramente económica, con los correspondientes riesgos para nuestra salud, principalmente por la ingesta de grasas trans y sustancias tóxicas, que afectan negativamente al proceso digestivo y a nuestro organismo.

Los científicos de esta Universidad afirman que la fritura en Aceite de Oliva Virgen Extra es la técnica que produce mayores incrementos asociados de los fenoles, unos antioxidantes cuyo consumo previene patologías crónico degenerativas como cáncer, diabetes o degeneración macular.

La dieta Mediterránea en la población española se caracteriza por un alto consumo de hortalizas y AOVE; ambos son una fuente importante de fenoles dietarios, cuyo consumo se ha asociado a la prevención de patologías crónico degenerativas. Este tipo de antioxidantes pueden verse modificados durante el procedimiento doméstico de los alimentos, ya sea por la pérdida o el incremento en sus concentraciones.

En muchas conversaciones con cocineros me siguen diciendo y lo comunican en sus cursos que es mejor el aceite de girasol que el de oliva virgen extra para cocinar. Es un gran error que deben de subsanar. Y lo que es peor es cuando alguno todavía se refiere al cero cuatro como su preferido. Cero cuatro ya no significa nada salvo que es una marca, pero ellos no lo dicen por la marca en concreto que sería lícito sino por que siguen pensando que es un término asociado a la acidez y por tanto piensan que a menor acidez menor sabor. Eso tampoco es verdad. Como en los vinos, la complejidad y el sabor dependen, entre otras cosas de la variedad con la que se elaboran, pero nunca de la acidez.

 

Categoría: La opinión de Juan Barbacil, La opinión de los expertos | Sin comentarios »


20
Feb

Gastronomía cervantina.

Coincido con Julio Valles en las reuniones que mantenemos en Madrid de manera habitual en la Real Academia de Gastronomía. Es  Presidente de honor y fundador de la Academia de Gastronomía de Valladolid además de Premio Nacional de Gastronomía al mejor libro sobre investigación en 2006 por el trabajo  “Saberes y Sabores del legado Colombino”. También Premio Nacional de Gastronomía a la mejor publicación por el libro “Cocina y Alimentación en los siglos XVI y XVII”, adicionalmente  galardonado con el Premio Gourmand al mejor libro europeo de historia de la Gastronomía en 2007.

Julio Valles Rojo es autor de numerosos  artículos sobre gastronomía y colaborador habitual en periódicos y revistas especializadas. Y asesor de la Escuela Internacional de Cocina Fernando Pérez de la Cámara de comercio de Valladolid.

Hace unos meses nos anunció que en breve saldría el proyecto de “crowfunding” (micro mecenazgo) para la edición de su nuevo trabajo “La gastronomía en tiempos de Cervantes“, Miguel de Cervantes era un gran conocedor de los temas culinarios de su época, donde la oferta culinaria en España es verdaderamente espléndida. El objeto de esta obra es recopilar la forma de comer y la alimentación de finales del siglo XVI y comienzos del siglo XVII: la cocina cervantina.

La gastronomía en tiempos de Cervantes ahonda en cómo entendía Cervantes la comida, la bebida, e incluso la dietética, a partir de un recorrido por toda su obra literaria y también por los usos y costumbres culinarias en su época. Además, contiene las referencias de otros literatos de su tiempo y, por supuesto, las obras y recetas de los cocineros famosos durante el período.

El vino también es esencial en la obra, ya que era un producto de vital importancia en la vida y en la alimentación de la época. Finalmente, un glosario detalla palabras y términos poco habituales para una gran parte de los lectores sobre productos, platos, utensilios, pesos y medidas. Aporta este nuevo trabajo aspectos hasta ahora no tratados pues siempre se habían circunscrito a la cocina en el Quijote pero no en la época de su autor.

El micro mecenazgo fue todo un éxito y se cumplieron ampliamente las expectativas de manera que el libro ya lo estamos recibiendo los que apostamos por esta fórmula de edición

Categoría: La opinión de Juan Barbacil, La opinión de los expertos | Sin comentarios »


16
Feb

Pascual Herrera, in memoriam.

Pascual Herrera falleció el pasado 15 de enero de una parada cardiaca, en su casa de Fuensaldaña (Valladolid) dejando consternados a cuantos le conocieron. Desde el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Cigales de la que era presidente, comunicaban  que “la familia vitivinícola de esta DO está de luto por la pérdida de una persona tan querida” que dedicó sus últimos años a esta región y reconoce las aportaciones profesionales de Herrera al mundo del vino, desde sus cargos de director de la Estación Enológica de Castilla y León, el Museo del Vino de Valladolid o como jurado y director técnico de diversos concursos vitivinícolas dentro y fuera de Castilla y León.

Entre sus últimos actos públicos estuvieron los de celebración del 25 aniversario de la DO Cigales, que concluyeron con la presentación del libro “La comarca vitivinícola de Cigales: viñedos, bodegas y vinos”. También, desde hace unos años, Herrera colaboraba con su hijo Manuel el proyecto familiar de Finca Herrera, bajo el que se elaboran vinos de Cigales y otras zonas.

El recuerdo en esta columna viene por la buena y en muchos casos fraternal  relación que Pascual Herrera mantuvo con un buen número de enólogos amigos aragoneses. Jesús Navascués, Fernando Bordejé, el llorado Teodoro Pablo, Joaquín Pérez, Ana Ribes y muchos otros aprendieron de él, en buena medida las técnicas de la cata de vinos. Todo comenzó en aquel “Curso de iniciación al análisis sensorial” organizado por la Estación de Viticultura y Enología de Movera del Gobierno de Aragón en 1985. Pascual Herrera ya conocía las formas de la cata de vinos, que por aquel entonces era un territorio inexplorado, y hasta Aragón vino a explicarlas. Para muchos fue el maestro en lo que a catas de vino se refiere.

Ingeniero Agrónomo de formación, como funcionario del Ministerio de Agricultura formó parte del equipo de técnicos del Instituto Nacional de Denominaciones de Origen (INDO), responsables de dibujar el mapa de las DDOO españolas en sus inicios. Y fue en aquellos viajes cuando pasaba por Aragón y disfrutaba de sus excelentes relaciones enológicas.

Tuve el placer de catar con él en diferentes ocasiones, menos de las que me hubiera gustado, pues sus conocimientos y su cualidades como catador eran excepcionales.

 

 

Categoría: La opinión de Juan Barbacil, La opinión de los expertos | Sin comentarios »


14
Feb

Tuber melanosporum

La Academia Aragonesa de Gastronomía concedió en junio del año 2004, hará 13 años en cuatro meses, el premio a la mejor labor gastronómica a las Asociaciones de Truficultores de Aragón, entonces había dos, la de Huesca y la de Teruel. Y decía la Academia entonces que ” esta Academia cree que con estos actos se intensifica y se posibilita un mayor contacto entre los protagonistas. Y así lo hemos intentado. No hemos querido premiar a una sola de las dos existentes, sino a las dos, pues tanto en la zona de Graus como en la de Sarrión hay un gran futuro por delante. La trufa ha de ser la de Aragón pues así nos irá mejor a todos y a ellos también, ya que la comercialización de este hongo estupendo traspasa las fronteras de lo regional y se posiciona en el ámbito de lo nacional e incluso de lo internacional”. La Junta de la Academia había estado pendiente de los movimientos truferos.

Los días 21 y 22 de octubre de 1999, en la Casa de la Cultura de Ayuntamiento de Graus, se celebraron las “1ª Jornadas Internacionales sobre turficultura en Aragón”. Estuvieron organizadas por la DGA, y fueron coordinadas por Carlos Palazón, Ignacio Delgado, Juan Vilas y Juan Barriuso. Durante las mismas se dio un amplio repaso a la situación que entonces se vivía en el sector de la trufa en Aragón y se obtuvieron conclusiones muy interesantes. Fruto de aquellas jornadas y por el impulso de los organizadores nació la Asociación de Recolectores y Cultivadores de Trufa de Aragón  que quiso llamarse de Aragón  para aglutinar en una sola a la de Teruel y a otras que pudieran surgir. Y en ese proceso estaban  sus presidentes, tratando de aunar voluntades para ser una sola asociación más fuerte y sólida.

Antes, la “Asociación de Cultivadores y Recolectores de Trufa de la Provincia de Teruel” se constituye legalmente a finales de 1997. Los orígenes o, por así decirlo, el primer atisbo de lo que hoy es esta Asociación lo encontramos a principios de los años noventa. Por aquel entonces, varios truficultores de la zona consideran la necesidad de agruparse con el fin de influir y colaborar en la gestión de actuaciones y ayudas que concedan las distintas administraciones.

Los días 11 y 12 de febrero en la DPZ, en el Palacio de Sástago, se celebró el primer congreso europeo sobre la trufa. También la trufa necesita fusión.

 

Categoría: La opinión de Juan Barbacil, La opinión de los expertos | Sin comentarios »


9
Feb

ARAVEN.

En la pasada edición de la cumbre internacional de gastronomía Madrid Fusión la presencia de Aragón fue prácticamente nula. No así la de los cocineros aragoneses que sí fueron  y en gran número. Se pudo ver entre otros a Boldova, Manel García, Domingo Mancho, Juan Ramón Sau, Franchesco Gamberro y otros.

Carmelo Bosque con su segundo de cocina Roberto Aragón, ofrecieron una charla sobre “recuperar al maestro salsero”, espléndida ponencia que fue seguida por un buen número de colegas entre los que abundaban chefs argentinos e italianos. Cocinaron en directo y acabaron con unas becadas que todos los asistentes pudieron degustar.

Y hasta aquí se podría hablar de  presencia aragonesa en la, sin duda, más importante celebración y congreso gastronómico del mundo, salvo por la presencia de Araven. Es una compañía internacional con 40 años en el mercado  que diseña, fabrica y comercializa una completa e innovadora gama de productos dirigida a los profesionales del sector de la hostelería, equipamiento comercial y soluciones para el hogar. Está localizada, desde su fundación en 1976 en Zaragoza, y desde el año 2008 cuenta con filiales en México y EE.UU. Fue el stand de Araven el punto de encuentro de los chefs aragoneses.

Burgos, Cantabria, Madrid, Valencia, Costa Blanca, Valladolid, Soria, Cuenca, Galicia…, estuvieron presentes y muy activos en sus respectivos espacios. Por su parte de los destinos de Saborea España con su espacio independiente dentro del Congresos, tenían stand su  práctica totalidad de esta marca: Valladolid, Tenerife, Sevilla, Cambrils y así hasta 11 destinos más. Zaragoza no estaba presente aunque sí que pertenece a Saborea España. Tampoco estaba el Gobierno de Aragón, ni la trufa aragonesa cuya presencia sigue siendo recordada .Ni estaban los cocineros de Huesca que hace un par de años generaron una gran expectación y una actividad de éxito. Ninguna bodega,  ni ninguna otra empresa aragonesa.

La Academia Aragonesa de Gastronomía asistió invitada por la organización del Congreso y entre nosotros (los académicos), comentábamos por qué no estaba presente Aragón en esta cumbre que cumplía este año su quince aniversario y que albergó cada día a más de 6.000 asistentes.

Categoría: La opinión de Juan Barbacil, La opinión de los expertos | Sin comentarios »


16
Ene

Los Torres.

“Vino español. Un incierto futuro”, es el título de uno de los primeros libros sobre el vino que leí y que se editó en enero  de 1979. Su autor, Miguel Agustín Torres, lo escribió con 37 años cuando ya había pasado por la Universidad de Davis en California. Antes su “Viñas y vinos” ya había tenido, al menos, tres ediciones en un ejemplo de trabajo que marcaría tendencia en lo que al lenguaje del mundo del vino se refiere.

01_TORRESFamily_formal_

Tuve la suerte y el placer de conocer a Miguel Torres Carbó, el padre de Miguel Agustín y de sus hermanos Juan Mari y Marimar y esposo de doña Margarita que falleció un 13 de enero de 2004. Son tantas las vivencias y sus  enseñanzas a lo largo de todos estos años que es imposible relatarlas en esta columna.

Su recordado relaciones públicas Alberto Fornos, gran amigo de todos los periodistas del mundo del vino durante varias generaciones, supo juntarnos a todos en innumerables ocasiones junto a Miguel A. Torres. Los viajes a Mas Rabell, la inauguración de los viñedos de Grans Muralles junto al Monasterio de Poblet en la Conca de Barberá, las jornadas de “Vinos y setas” que sobrepasaron los 25 años seguidos de celebración en la comarca del Berguedá . La primera cata  en España  a cargo del gran bodeguero californiano Robert Mondavi junto a MIguel A. Torres  en el hotel Juan Carlos I de Barcelona en la que nos enseñó, desde su punto de vista, que algunas catas requieren probar antes los vinos más viejos y luego los jóvenes.

La mítica cata en Zalacain de Madrid coincidiendo con la Olimpiada del Vino de 1979  celebrada en París en la que por primera vez un vino español ganaba la gran medalla de oro y fue con el Gran Coronas de 1970, un cabernet excepcional. Allí estábamos todos los que ahora ya somos viejos roqueros: Peñín, Pepe Martinez Peiró, Custodio, Proensa, Ángel Cortés, Paz Ivison, Mijares y otros.

La compra de la bodega Jean Leon a su propietario de nombre real Ceferino Carrión en una decisión acertadísima de Miguel ante la enfermedad irreversible del cántabro asentado en América. Y al frente de ella Miguel Torres  Maczassek, su hijo y actual director general y cuya primera cata profesional la hizo en mi sala de catas de Zaragoza. También su hermana Mireia ha visitado Zaragoza para catar los, siempre, excepcionales vinos y brandis de “los Torres”.

Categoría: La opinión de Juan Barbacil, La opinión de los expertos | Sin comentarios »


12
Ene

Sopa.

Luz Marina Vélez Jiménez

Una sopa real es al cuerpo lo que la paz es al alma

Isabel Allende

 

Las sopas son un alfabeto infinito de sabores líquidos. Preámbulos y totalidades alimenticias; contundentes preparaciones de la cocina primera; proliferación infinita y, a la vez, estructurada de mezclas; simbolismo de alimento sano y nutritivo que sienta bien y entona el estómago; fisiología del gusto y propedéutica de la nutrición. Frías y calientes, dulces y ácidas, livianas y ligadas con verduras, carnes y especias, hacen parte del universo culinario de los hervidos tradicionales y de los manuales de medicina desde los primeros asirios, hebreos, chinos, griegos y romanos.

sopas

Cada sociedad se ha apegado a los sabores y consistencias de sus caldos, consomés, fondos, sopas, pucheros, cocidos, cremas y potajes de acuerdo a los gustos, necesidades y temperamentos de sus integrantes. Recetarios tribales, maternales y aglutinantes que cuchareados o sorbidos aceleran la digestión, estimulan el deseo de la siguiente comida y llevan a lamer el plato si la desdicha lo amerita.

Las sopas, producto del azar y la necesidad, son espectros de la cocina de la escasez; han evolucionado del vocablo suppa, “pedazo de pan empapado en un líquido”, a evaporaciones genéricas, proteicas, híbridas―sopicaldos, soponcios, reposones, sopetones― de diferente contundencia alimenticia y escala de preparación. Constituyen una especie de lenguaje universal de la cocina; sus ingredientes, técnicas, ocasiones de consumo y territorios de origen funcionan como escudos de familia y códigos particulares.

El caldo negro espartano, preparado con sangre de animales, vinagre, sal y hierbas aromáticas, el borsch ruso de cuaresma: una sopa dulce de remolacha, setas, pescado ahumado y acedera; el ramen: la sopa de fideos chinos, adoptada por los japoneses, acompañada con huevos, troncos de bambú joven, rebanadas de cerdo, cebollín, naruto y verduras; el gazpacho andaluz, hecho con pan, aceite de oliva, vinagre, tomates, ajos, almendras, pepino y pimientos; la sopa de Da Vinci: una mezcla de uvas tamizadas con huevos batidos y miel; la olla podrida:un plato de invierno heredero de las ollas burbujeantes del Medioevo, elaborado con garbanzos, huevos, panes, despojos de ave, costillas, orejas y pezuñas de cerdo; el sancocho latinoamericano: revuelto de carnes gordas, deshidratadas y maduradas, cocidas a fuego lento con plátano, yuca, ahuyama, papa, maíz, cebolla, cilantro, ajo y especias; la sopa boba: una mezcla de agua con sobras de las comidas de los conventos; y las sopas de bolsillo: deshidratadas y enlatadas son, entre otras, lógicas de supervivencia, poéticas del gusto, modelos sensoriales y patrimonios culturales que exorcizan la barbarie, simbolizan ausencia de riesgo, hospitalidad y una peculiar sinestesia hogareña que no admite disimulo.

Una sopa cala tan hondo que repite en cada caldero el origen de la vida como un pretexto para la costumbre, una matriz bucal con mueca infantil, un elixir de resurrección.

 

 

 

 

 

 

 

 

Categoría: Expertos invitados, La opinión de los expertos | Sin comentarios »


Quiénes somos | Proyectos | Asociaciones | Trayectoria profesional | Galerías | Medios de comunicación | Blog

C/ Cádiz, 7. 1º B. 50004 Zaragoza - España. Tel.: 976 258 265 - Fax: 976 258 266.

barbacilcomunicacion@barbacil.com - Contacto - Legal - Síguenos en: